Planificación de tu Invernadero
Antes de construir, planifica. Esta guía cubre las decisiones fundamentales que determinan el éxito de tu estructura.
Define el espacio disponible
El primer paso es medir y analizar el espacio donde construirás. No toda la parcela vale igual: la orientación solar, las sombras de árboles o edificios cercanos y la pendiente del terreno condicionan directamente el rendimiento térmico.
Un invernadero orientado al sur en España recibe entre un 30% y un 40% más de radiación solar en invierno que uno orientado al norte. Esta diferencia marca la viabilidad del cultivo en meses fríos.
Elige el tipo de estructura
El programa trabaja con tres tipologías principales, cada una adaptada a diferentes situaciones de espacio, presupuesto y zona climática. No existe una opción universalmente mejor: la elección depende de tus condiciones específicas.
Estructura semicircular con tubería de PVC o metal. Económica, fácil de montar y desmontar. Ideal para parcelas pequeñas.
Cubierta a dos aguas con paredes verticales. Mejor aprovechamiento del espacio interior y más resistencia al viento.
Apoyado en un muro existente. Aprovecha el calor acumulado en la pared y reduce materiales necesarios.
Selecciona los materiales de cobertura
La cobertura determina cuánta luz entra, cuánto calor se retiene y cuánto dura la estructura. El taller compara cuatro opciones principales en función de estas variables.
Diseña el sistema de ventilación desde el principio
La ventilación no es un añadido posterior: se diseña junto con la estructura. El taller enseña a calcular la superficie mínima de ventilación según el volumen total y la zona climática. Una regla práctica de partida es destinar entre el 15% y el 20% de la superficie de cubierta a aberturas de ventilación.
Las aberturas se distribuyen entre posiciones altas y bajas para crear el efecto chimenea. Sin esta diferencia de altura, la circulación de aire no funciona correctamente aunque las aberturas sean suficientemente grandes.
Planifica los cultivos según el microclima
Dentro del invernadero existen zonas con comportamiento térmico diferente. Las zonas cercanas al suelo son más frescas y húmedas. Las zonas centrales y elevadas acumulan más calor. Las zonas próximas a la cubierta reciben más luz pero también más fluctuación de temperatura.
El taller incluye una sesión específica sobre distribución de cultivos según estas zonas. Plantas con distintas tolerancias térmicas coexisten en el mismo espacio cuando se ubican correctamente.
Lleva tu planificación al taller
Una vez que tienes claro el espacio, el tipo de estructura y los cultivos que quieres producir, el taller te ayuda a concretar cada decisión con trabajo práctico sobre materiales reales.
Consulta las próximas fechas disponibles y reserva tu plaza con suficiente antelación para preparar la visita a tu parcela.
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